El Yeti estaba perdido. Decidió tomar un taxi.
- ¿Es usted Chewbacca? -preguntó el conductor.
- No, soy el Yeti.
- Bájese. No me agradan las malas imitaciones.
***
El Yeti se quedó dormido sobre la banca de un parque.
Amaneció encerrado en una jaula de la perrera municipal.
***
El Yeti se encontró con Will Smith en un bar.
- ¡Oh, eres Will Smith! -gritó emocionado el Yeti.
- ¡Oh, eres Alf! - exclamó Will Smith mientras se ponía unas gafas de sol.
El Yeti, a partir de ese momento, sufre de amnesia.
