sábado, 12 de marzo de 2011

Jerónimo y las nueces

Jerónimo abrió una nuez y encontró que dentro de aquella cascara arrugada dormía una tortuga.

La tortuga abrió los ojos y al ver a Jerónimo allí paradote sin hacer nada, le sacó la lengua.

Jerónimo buscó un pegante y, cuidadosamente, encajó cada pedazo de la cáscara hasta que la turtuga estuvo de nuevo encerrada.

Jerónimo pefririó comer avellanas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario